avanzó por el estrecho pasillo mientras el suelo traqueteaba bajo sus pies, se agitó hacia ambos lados y consiguió afianzar la verticalidad asiendo la barandilla pegada a la gran ventana, allí permaneció todo lo inmovil que pudo, justo lo contrario que su mente.
siempre había sentido un cálido placer cuendo viajaba en tren, sobre todo si este era uno de esos antiguos trenes de madera que no paraba de agitar su vieja y solida estructura durante todo el trayecto. encontraba confortable la simple idea de alejarse de cualquier lado, y a pesar de que siempre huía solo sentía cierta camaradería con la posibilidad de que en ese tren hubiera viajantes de sus mismas características.
observó la oscuridad que avanzaba en el exterior al ritmo que marcaba la vieja maquina, contempló fugaces trazos de luz punteando la noche, sintió el crepiteo de las vigas sobre el suelo y los recuerdos no tardaron en llegar. cada vez que el tren se sumergía brevemente en un tunel las imagines en su cabeza se volvían más nítidas, las vivencias se afianzaban con intensidad y perdian algo de brillo justo cuando la noche volvía a estar salpicada de fugaces puntos luminosos.
así permaneció un buen rato hasta que sintió la presencia de una silueta rozando levemente su espalda, de forma suave pero con el suficiente tino para que su cabeza y su ser regresasen al tiempo presente, observó de pasada como aquel cuerpo indefinido en ese momento avanzaba unos pasos hasta detenerse de forma dubitativa, pausada, con cierta inseguridad ante la acción que se disponía a emprender, y acontinuación un rostro lejanamente familiar le miraba con unos ojos increiblemente cristalinos mientras trataba de adivinar qué decir exactamente ahora que el contacto era inevitable...