Fonollosa
Ruinas corales en urbes desoladas, silencios temblorosos y amantes marchitas. Muchachas en brazos de otros, pena y gloria fingida. El cuerpo henchido de drrota esculpiendo calvarios solitarios. giras tu cuerpo y tr rozas con la angustia, volteas tu carne y te acurrucas en la tristeza. Las dos caras de la almohada frías como el acero de tu alma.
Sin más remedio que ser quien eres y el projimo siempre ajeno. Sabías de que iba todo esto y seguías sin entenderlo.
Escupes tu verdad en mi cara.
Gracias por los gérmenes.
" No hay nada bueno en tí. Por eso te amo "

